jueves, 18 de marzo de 2010

Combatir la ansiedad de forma natural



La ansiedad es uno de los trastornos más comunes de nuestros días. Las consultas de los especialistas están llenas de gente que cada vez tiene más miedo de enfrentarse a sus problemas, bien sea por falta de tiempo o por presiones sociales. Todo esto desemboca en un estallido interno, que nos hace sentir extremadamente angustiados por asuntos que carecen de importancia. La tónica común, es recurrir a tranquilizantes y antidepresivos que merman los síntomas de la ansiedad, pero que no la hacen desaparecer.
Una solución para acabar con ella es recurrir a la fitoterapia. Desde los inicios de nuestra existencia, el hombre ha acudido a la naturaleza para tratar de solventar sus problemas. El transporte, las comunicaciones, la energía... Prácticamente todo aquello que compone nuestra sociedad tiene sus orígenes en el medio natural. Como es lógico, la medicina no puede ser menos. A lo largo de su historia, la química se ha ido combinando con ella para obtener nuevos y mejores fármacos, pero aún hoy día existen muchos defensores de la medicina natural, la que nace directamente de las plantas.
¿Por qué sufren las personas ansiedad? la causa más frecuente de la ansiedad y la fatiga es el modo de vida de la sociedad actual, la autoexigencia tan elevada que se lleva hoy en día, queriendo hacer un número imposible de cosas en 24 horas, tanto que el organismo humano acaba agotado. Vivimos en un mundo en el que nos encontramos con continuas exigencias, y no alcanzamos un ritmo suficientemente elevado para poder con todas las obligaciones que nos imponemos a nosotros mismos
En el caso de la ansiedad, los expertos recomiendan plantas como el hipérico, la melisa, la valeriana, la pasiflora o la amapola. Pero no sólo éstas son eficaces contra este trastorno, sino que también podemos recurrir al lúpulo, la mejorana, el espino blanco, la corteza de naranja y la tila. Si se trata de una depresión, las plantas más acertadas son las drenadoras de hígado, como el cardo mariano, el desmodium, el hipérico, la ajedrea y el regaliz.
Sin embargo, hay que tener cuidado con estas plantas, ya que pueden ser dañinas en determinadas situaciones. En el caso del ginseng no debe administrarse a personas con hipertiroidismo, pues lo potenciaría; y en el caso del hipérico, a las personas que estén expuestas al sol, les podrían aparecer manchas en la piel.
En cualquier caso, no hay nada mejor que la prevención. Cualquier persona puede sufrir una crisis de ansiedad, pero tendremos más facilidad de caer en ella en momentos críticos de nuestra vida, como un cambio laboral, el fin de una relación sentimental o una mala noticia familiar. Cuando notemos los primeros síntomas, muy similares a los que padecemos tras sufrir un susto muy fuerte, es vital actuar rápido. El hipérico, o hierba de San Juan, contiene un principio activo llamado hipericínea que inhibe la producción de la enzima monoaminoxidasa, lo que aumenta el bienestar psíquico y la sensación de autoestima. Gracias a los flavonoides que contiene el hipérico (fundamentalmente querticina y taninos) logramos una mejoría física, es decir, se come y se duerme mejor, seguido de una mejoría psíquica, incrementando nuestra autoestima. Por otro lado, también favorece la síntesis de serotonina, un neurotransmisor vinculado a los sentimientos; cuando sus niveles en el cerebro descienden, aparece irritabilidad, ansiedad y depresión.
Recurrir a la industria farmacéutica o a los remedios fitoterapéuticos no es una decisión sencilla, por eso lo mejor es siempre acudir a la consulta de un especialista y dejarnos aconsejar por su experiencia y conocimientos.