jueves, 7 de enero de 2010

Jóvenes violentos

Los niños con conductas antisociales proceden en su mayoría de familias de alto nivel adquisitivo y cultural, en las que los padres desatienden a los hijos y delegan su educación en la escuela, cursos extraescolares, servicio doméstico u otros familiares, según un estudio de la Fundación Jaume Bofill.
La falta de supervisión de los padres es la variable más relevante a la hora de explicar la conducta antisocial de los niños. No es cierto que los niños conflictivos procedan especialmente de familias monoparentales, madres trabajadoras, familias reconstituidas, padres separados, u otros modelos diferentes al tradicional.

La mayor parte de los niños con conductas incívicas proceden de las familias progresistas extrovertidas, que se caracterizan por defender ideas políticas progresistas y disponer de un nivel cultural y económico alto. En este entorno es fácil encontrar padres que tienen una vida social activa y que dan más importancia a su promoción personal que a la familia, por lo que suelen desatender a los hijos. Los hijos de estas familias tienden a saltarse las normas en aspectos como "colarse en el metro, destrozar mobiliario urbano o robar en grandes almacenes.

La combinación más adecuada para que los hijos tengan conductas prosociales la consiguen las familias cohesionadas, que permiten que los hijos expresen sus sentimientos, refuerzan los comportamientos correctos y mantienen la disciplina.


PD: noticia publicada en Yahoo noticias