sábado, 14 de noviembre de 2009

El consumo moderado de cerveza es beneficioso para la salud


La cerveza es una bebida que ha estado siempre presente en la Dieta Mediterránea clásica cuyo consumo moderado puede aportar nutrientes a la dieta habitual y otros compuestos beneficiosos para la salud.

La cerveza, es una bebida fermentada, de baja graduación alcohólica (4º-5º), con unas características específicas en su composición que la diferencian del resto de bebidas y le confieren un especial interés nutritivo. Elaborada a partir de ingredientes naturales -agua, cebada malteada y lúpulo-, tiene un bajo contenido calórico (45 kcal/100 ml) y diversos nutrientes como vitaminas del grupo B (especialmente ácido fólico), fibra y minerales (silicio, potasio, magnesio, calcio y poco sodio).

La cerveza posee más de 2.000 componentes que proceden de ingredientes como el lúpulo y la cáscara de cebada o que son consecuencia del proceso de fermentación de estas materias primas. Su composición nutricional ha generado un creciente interés por estudiar la relación de su consumo moderado con la salud. En concreto, en los últimos 25 años se han publicado numerosas investigaciones científicas que confirman su actividad antioxidante y, por tanto, sus posibles beneficios sobre las enfermedades cardiovasculares, la salud ósea o la mejora del sistema inmune. Asimismo, uno de los polifenoles más destacados de la cerveza es el xanthohumol, presente en el lúpulo ha demostrado en diversas investigaciones científicas poseer actividad preventiva frente a varios tipos de cáncer.

El consumo moderado de bebidas fermentadas puede formar parte de una alimentación saludable como la Dieta Mediterránea actual, por las propiedades que les confieren su baja graduación y las materias primas con las que están elaboradas. Por este motivo, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria , incluye en la Pirámide de la Alimentación Saludable las bebidas fermentadas (cerveza, vino, cava o sidra) de forma opcional y moderada.