sábado, 3 de octubre de 2009

Atención a las mamás que congelan la leche materna

Quién no conoce los efectos beneficiosos de la leche materna para el bebé, aunque algunos detractores de la misma se puedan basar en hechos tales como que hay que anteponer la figura y la comodidad de la madre a los efectos beneficiosos de la leche materna en el bebe. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el alimento óptimo e insustituible para el recién nacido, ya que con ella se cubren todas las necesidades fisiológicas de los primeros seis meses de vida. No sólo protege al bebé frente a muchas enfermedades como catarros, diarreas o síndrome de muerte súbita del lactante, sino que también previene de enfermedades futuras como asma, alergia, u obesidad, y favorece el desarrollo intelectual.
Pero no solo los beneficios de la lactancia materna son para el niño, también se extienden a la madre. Las mujeres que amamantan pierden más rápido el peso ganado en el embarazo, previenen la anemia, la hipertensión y la depresión postparto. Además, la osteoporosis y los cánceres de mama y de ovario son menos frecuentes en aquellas mujeres que amamantan a sus hijos.
Pero hay un hecho en nuestros días que es la incorporación de la madre al trabajo que ha difundido una costumbre entre las madres lactantes y que es el congelar la leche para administrársela horas después mientras ella está trabajando. Respecto a este punto recientemente ha salido publicado un estudio que afirma que la leche materna debe tomarse a la misma hora en que fue extraída.El motivo es que cada 24 horas, la leche materna modifica los niveles de sus componentes según las necesidades específicas del bebé, así por ejemplo por la noche la leche materna cambia ciertas características para facilitar durante la noche el sueño del recién nacido; hecho que no se consigue si la leche que se le da al niño es la leche congelada y extraida en otro momento del dia.
Así, según este estudio,la leche materna está compuesta por diversos componentes como los nucleótidos, que desempeñan un papel muy importante en la regulación del sueño del bebé, y que tiene unos niveles determinados de composición según el momento del día. Esto lo demostraron recogiendo y analizando leche de mujeres lactantes durante diversas fases del dia y concluyeron que, la máxima concentración de nucleótidos fue durante la noche, entre las 8 de la noche y las 8 de la mañana.Esto hace pensar a los autores de dicho trabajo que la leche tiene componentes que son propios del día y promueven la actividad del lactante, y otros propios de la noche que facilitan su reposo y su descanso.
Por tanto, para garantizar una nutrición eficaz, al bebé se le tendría que dar la leche a la misma hora en la que la madre lo extrajo de su pecho. Es un error cuando la madre se saca leche del pecho a una hora del día, la almacena y después se la da al bebé a una hora diferente, según confirman los investigadores.
Pues nada a tomar nota, a ver si los bebés duermen mejor por la noche.