viernes, 25 de septiembre de 2009

¿Qué pasa que ya no se oye hablar tanto de la gripe A?

Ya han pasado unos cuantos meses desde que dábamos en nuestro blog la noticia de la Organización Mundial de la Salud en la que decretaba el estado de alerta por la pandemia de gripe A (H1N1). Durante estos meses han ocurrido muchas cosas positivas, la población ha aprendido acerca de los virus, cómo se transmiten, cómo son capaces de mutar, cómo se lucha contra ellos con antivirales o por medio de vacunas, cómo se fabrican éstas, los pasos a seguir antes de ponerlas a la venta, sus efectos secundarios, etc. Todo esto ha llevado a que desde todos los sectores sociales se exija a la administración, con conocimiento de causa, respuestas concretas acerca de la situación que estamos atravesando, con pocas posibilidades de contentarlos con respuestas sin respaldo científico. También desde la administración se ha potenciado una política preventiva en salud pública de la cual nos beneficiaremos todos, sin duda alguna, durante esta década para ésta u otras epidemias venideras.Sí que es verdad que todas estas cosas que hemos ganado han generado un costo grandísimo, y no me refiero al económico, sino al importante estrés generado en la población desde los medios informativos, con o sin intención, pero que ha provocado daños difícilmente reparables. ´Hemos oído afirmaciones tales como que no hay que llevar a los niños a las guarderías, que si sería mejor posponer el inicio de las clases, que si las embarazadas poco menos que no podían trabajar por miedo al contagio, que habría que instalar lavaderos de manos en cada esquina...Bueno y qué decir del miedo que se le ha metido en el cuerpo a los niños; solo les digo como ejemplo que mi hija me ha insistido una y otra vez que le compre un dispensador de esos que venden en las farmacias para poder desinfectarse las manos frecuentemente y no contagiarse de la gripe (y solo tiene 6 años); además que cada vez que alguien estornudaba me pregunta si tenía la gripe A, una auténtica obsesión a la cual había que sacarle chiste también dedicado a ella diciéndole que cuando estornudara que no lo hiciera diciendo aaaaaaaaaaachis, sino bbbbbbbchis y así no era la gripe A.Bueno dejando bromas y chistes a un lado, parece que en las últimas semanas se oye hablar menos de la gripe, y mira que ha seguido habiendo casos, pero parece que ya no vende el que nos recuerden cada día el que se haya muerto alguien por la gripe A, o que haya tantos o cuantos afectados por la misma. ¿Qué ha pasado, porque el riesgo para la salud sigue siendo probablemente el mismo que entonces? Hemos pasado del alarmismo informativo a una especie de calma, ahora lo que vende informativamente hablando, es el quitar hierro al asunto de la gripe.También puede ser que los políticos están más tranquilos y no interesa provocar a los medios de información para crear la alarma y así salvarse las espaldas por decir que ya les avisamos de lo que podría ocurrir. Hay motivos para pensar que los meses que se avecinan teniendo como compañero en el ambiente a nuestro nuevo conocido, no amigo, virus H1N1, no va a ser ni tan temible ni tan mortífera como se pensaba hace unos meses. Tenemos la experiencia de Argentina y otros países sudamericanos, donde está a punto de terminar el invierno y el balance de muertos y afectados no es tan trágico. También muchos médicos se han dado cuenta del mal que estaba provocando este alarmismo en la sociedad y se han hecho eco de una inciciativa que se llama "Gripe y calma", realizando un esfuerzo importante en transmitir calma a la población, sobre todo porque va a ser nuestro compañero, según dicen los expertos, durante mucho tiempo sustituyendo al virus de la gripe estacional.Termino con una pregunta que me hace mi hija a veces, "¿papi a ti te va a dar la gripe A?, y yo le contesto sí hija probablemente me dé pero no pasa nada, me han dado ya muchas gripes en mi vida y todavía sigo aqui."