sábado, 1 de agosto de 2009

Lombrices en los niños



Las lombrices, conocida en términos médicos como "infección por oxiuros" es una enfermedad durante la cual un gusano, el Enterobius vermicularis, crece y se reproduce dentro del intestino.
El parásito más frecuente entre los niños que viven en climas templados es el oxiuro y lo tienen al menos el 20 por ciento de todos los niños y el 90 por ciento de los niños que frecuentan guarderías u otras instituciones.
La infección habitualmente ocurre en dos fases. Los huevos, primero, se transfieren del área que rodea el ano (perianal) a las prendas de vestir, la ropa de cama o a los juguetes. Los huevos entonces se transfieren, a menudo por los dedos, a la boca de otro niño, que los traga. Los huevos también pueden ser inhalados procedentes del aire y luego tragados. Los niños pueden reinfectarse al pasarse los huevos de alrededor del ano hasta la boca.
Los oxiuros maduran en la parte inferior del intestino entre 2 y 6 semanas. El gusano hembra se mueve hacia el área perianal, habitualmente por la noche, para depositar los huevos dentro de los pliegues cutáneos del ano del niño. Los huevos son depositados junto a una sustancia pegajosa y gelatinosa. Esta sustancia y los movimientos del oxiuro madre causan el intenso picor (prurito) local.
Los huevos pueden sobrevivir fuera del cuerpo hasta 3 semanas a temperatura ambiente normal. Sin embargo, en el ano pueden abrirse rápidamente y las jóvenes lombrices pueden retroceder nuevamente hacia el recto y llegar al intestino inferior.
¿Cómo podemos saber que un niño tiene lombrices?
La mayoría de los niños con oxiuros no presenta síntomas. Algunos niños, sin embargo, tienen picor alrededor del ano y se rascan continuamente. La piel que rodea el ano puede estar irritada. En las niñas, la infección por oxiuros puede causar picor vaginal e irritación. El dolor abdominal, el insomnio, las convulsiones y otras consecuencias no comprobadas han sido erróneamente atribuidas a la infección por oxiuros. En casos raros, puede producirse apendicitis debido a que los gusanos bloquean el apéndice.
Pero el diagnóstico de la infección por oxiuros se hace a partir de la identificación de los gusanos. El mejor resultado se obtiene al examinar el ano del niño al cabo de una o dos horas de acostarse por la noche. Los gusanos son blancos y tienen pelos delgados, pero se mueven y son visibles a simple vista. Los huevos o los gusanos pueden recogerse golpeando suavemente sobre los pliegues cutáneos que rodean el ano con el lado adhesivo de una cinta transparente por la mañana temprano, antes de que el niño se despierte. Luego se dobla la cinta de tal manera que la muestra quede dentro y se lleva al médico. Los huevos y los gusanos que se encuentran adheridos a la cinta pueden identificarse con el microscopio.
¿Qué hay que hacer cuando un niño tiene lombrices?
Habitualmente no se requiere tratamiento. El parásito no suele causar daño y es muy frecuente en niños. Sin embargo, la mayoría de los padres se preocupa mucho con la idea de una infección por gusanos y por lo general quieren liberar a sus hijos de los mismos. Una única dosis de mebendazola o pirantel cura aproximadamente el 90 por ciento de los casos (sólo se prescribe con receta médica). Todos los miembros de la familia deben tomar el medicamento porque la reinfección puede pasar de un miembro de la familia a otro. Se puede aliviar el picor con cremas o ungüentos aplicándolos directamente sobre el área perianal dos o tres veces al día.
A pesar de la terapia con medicamentos, la reinfección es frecuente después del tratamiento porque siguen excretándose huevos por las heces hasta una semana después del tratamiento. Las prendas de vestir, la ropa de cama y los juguetes deben lavarse frecuentemente en la lavadora para tratar de eliminar cualquier huevo que contengan.