viernes, 17 de julio de 2009

Cataratas en los ojos


Una catarata es una nubosidad en el cristalino del ojo que dificulta la visión, produciendo una pérdida de la visión progresiva. Su origen en general no se conoce, a pesar de que en ciertos casos se producen debido a la exposición a los rayos X o a la luz solar muy intensa, ciertas enfermedades oculares inflamatorias, algunos fármacos como los corticoides o como una complicación de otras enfermedades, como la diabetes. Son muy comunes en los ancianos, aunque algunos bebés pueden nacer ya con cataratas congénitas.
La catarata hace que la luz se torne difusa, las luces intensas son especialmente molestas para muchas personas que la padecen, quienes perciben halos alrededor de las luces, brillos y dispersión de la luz. Estos problemas son particularmente molestos cuando la persona pasa de la oscuridad a un ambiente muy iluminado o intenta leer con una lámpara de luz muy intensa. De forma sorprendente, una catarata en la parte central del cristalino puede mejorar la visión al principio, ya que hace que la luz sea enfocada nuevamente, mejorando la visión de los objetos cercanos al ojo. Así los ancianos, que tienen dificultades para ver las cosas que están cerca, descubren sorprendidos que son capaces de leer nuevamente sin gafas, un fenómeno que suele describirse como el nacimiento de una segunda vista.
En general, las personas que presentan una catarata pueden determinar cuándo desean que se la operen. Cuando las personas se sienten inseguras, incómodas o son incapaces de realizar sus tareas probablemente sea el momento para la cirugía. No tiene ningún sentido someterse a la cirugía antes de ese punto.Antes de decidirse por la cirugía, la persona con cataratas puede intentar otros tratamientos como las gafas y las lentes de contacto que pueden mejorar la visión. La operación de cataratas, que puede llevarse a cabo en personas de cualquier edad, generalmene no necesita anestesia general ni siquiera una noche de hospitalización. Durante la intervención, se extirpa el cristalino y en general se inserta uno de plástico o de silicona; el cristalino artificial recibe el nombre de implante de cristalino. Sin un implante de cristalino, la persona suele necesitar lentes de contacto. Si no puede usar una lente de contacto, puede intentar usar gafas, que son de cristal muy ancho y tienden a distorsionar la visión.
La operación de cataratas es muy común y en general segura. En muy raras ocasiones, tras la operación la persona puede desarrollar una infección o una hemorragia en el ojo que puede derivar en una seria pérdida de la visión. Los ancianos en particular deberían organizarse de antemano para contar con ayuda en casa durante algunos días después de la operación. Durante unas pocas semanas tras la intervención, se utilizan gotas o pomadas para prevenir las infecciones, reducir la inflamación y favorecer la curación. Para proteger el ojo de cualquier lesión, la persona usa gafas o un escudo de metal hasta que la curación se haya completado, en general tras pocas semanas. La persona operada visita al médico al día siguiente de la operación y luego generalmente a la semana o cada dos semanas durante 6 semanas.