domingo, 24 de mayo de 2009

Reflexión acerca de la pildora del día después


Incluyo una reflexión de la Organización Médica Colegial, publicada en JANO, acerca de la nueva ley de dispensación sin receta de la píldora del día después que me parece que hay que tener en cuenta ya que las leyes la hacen los políticos pero quien tiene que atender las consecuencias de la aplicación de dicha ley son los médicos. Dice así:

El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Dr. Juan José Rodríguez Sendín, ha afirmado que la comercialización de la píldora postcoital sin receta médica va a quitar a los médicos “la oportunidad de seguir controlando a una población con prácticas sexuales de riesgo” a la que se le pueden dar “consejos útiles” para evitar el uso de este fármaco de forma más continuada.
En palabras del Dr. Rodríguez Sendín, la decisión “se ajusta más a razones políticas que sanitarias”, advirtiendo de que, “hasta el momento, y para bien o para mal” quedaba registrado cada vez que una mujer solicitaba este fármaco al tiempo que se le podía informar de las contraindicaciones y de la necesidad de usar métodos anticonceptivos para evitar también enfermedades de transmisión sexual.
De hecho, para la OMC la solución pasaba por asegurar que todas las comunidades autónomas la dispensaran gratuitamente en su centro de salud ya que, a partir de ahora, dependiendo de cada región “unas la van a tener que pagar y otras no”. Igualmente, al dispensarse sin control médico “cualquier mujer podrá adquirirla en las farmacias aunque no la vayan a utilizar –ha explicado el Dr. Rodríguez Sendín–, por lo que se pierde también el control de su uso por parte de las menores de edad”.
Por último, el presidente de la OMC ha manifestado su confianza en que los farmacéuticos se pongan en contacto para unificar los consejos que se les va a facilitar a las demandantes de esta píldora, si bien a su vez ha recordado que la educación sexual “corresponde al médico. Pero por lo menos se les va a dar un papelito con información”.

Ahí queda dicho, me imagino que los políticos tendrán sus asesores y habrán medido las posibles consecuencias negativas en la aplicación de esta ley.